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Conceptos básicos sobre el sistema publico de pensiones

Imagen de Julio Fernandez

¿Para que sirve un sistema público de pensiones?

Un sistema público de pensiones es el que el Estado administra con el fin de garantizar protección social frente a los riesgos laborales (desempleo, accidente de trabajo, enfermedad), la vejez(jubilación) u otras circunstancias sobrevenidas por dependencia.

¿Cuándo se gestó en España el sistema público más reciente?

El primer seguro obligatorio de pensiones, denominado Retiro Obrero, se creó en 1919, pero su implantación tuvo lugar a partir de 1921; incluía a todos los trabajadores por cuenta ajena entre los 14 y los 65 años de edad, cuya remuneración no sobrepasara las 4.000 pesetas anuales. Garantizaba una pensión de jubilación y se financiaba en la proporción de un 75% a cargo de la empresa y de un 25% a cargo del Estado. Su régimen financiero era el de capitalización, pero fue sustituido por el de reparto en 1939-40, pasando a denominarse Seguro de Vejez. También en el año de 1919 se constituyó la Caja Central de Crédito Marítimo, institución que gestionaba un sistema obligatorio de pensiones para pescadores y marineros, transformada posteriormente, en 1941, en el Instituto Social de la Marina.

En 1926 un Real Decreto estableció el Régimen de Clases Pasivas, sistema de pensiones para los funcionarios públicos. Entre 1940-48 fue creado un sin número de Regímenes Especiales, subsistentes todavía después de la reforma acometida en 1963,como son el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos RETA-;el Régimen Especial Agrario -REA-;el Régimen Especial de Empleados de Hogar -REEH-;el Régimen Especial de Trabajadores del Mar -RETM- y el Régimen Especial de la Minería del Carbón -REMC-.

También durante el régimen franquista se quiso establecer un sistema complementario de pensiones a través de Mutualidades y Montepíos de Pensiones, cuyos fondos especiales cubrían a ciertos grupos de funcionarios públicos, MUFACE, personal militar, ISFAS y miembros del sistema judicial MUCEJU.

El día 1 de enero de 1967 entró en vigor la Ley de la Seguridad Social, quedando estructurado el Régimen General de trabajadores por cuenta ajena.

Hasta el año de 1967,la pensión de vejez o jubilación estaba integrada por el porcentaje nacional que llegaba a un 50% de la base reguladora después de 35 años de cotización más el porcentaje profesional complementario proporcionado por el mutualismo laboral que en función del sector o actividad económica completaba el 50% restante de la base reguladora.

A partir de 1977, con la firma de los denominados Pactos de la Moncloa y con la implantación del nuevo marco constitucional, se registra un crecimiento notable de los gastos de la Seguridad Social, originando tensiones tanto en lo concerniente a su gestión como al mecanismo de financiación. A partir del año de l978, como consecuencia de acuerdos incluidos en los mencionados pactos, se introdujeron modificaciones sustanciales que afectaron tanto al ámbito de la administración como a su gestión institucional y al ámbito operativo y funcional.

Aunque en años posteriores se introdujeron multitud de modificaciones, la esencia del sistema no ha sufrido grandes cambios. Quizás los más importantes han sido, bajo el punto de vista de su estabilidad, la ampliación del periodo de cálculo para determinar la pensión y el Fondo de Reserva.

¿Quiénes reciben pensiones?

Las pensiones la reciben tanto los ciudadanos contribuyentes como los no contribuyentes.

Las pensiones contributivas son aquellas que se calculan a partir de las cotizaciones sociales que cada trabajador ha realizado durante su vida laboral. Su cuantía final depende, precisamente, de la cantidad y cuantía de dichas cotizaciones. Se financian íntegramente a partir de las cotizaciones sociales.

Las pensiones no contributivas son aquellas pensiones que el Estado proporciona a aquellas personas que de otra forma carecerían de todo tipo de ingresos tras su jubilación, bien sea por no haber cotizado suficiente o por no haber trabajado nunca en el mercado de trabajo. La cuantía de este tipo de pensiones está establecida por ley y se financian a través de los impuestos.

Como regla general la edad para causar la pensión de jubilación es la de 65 años. No obstante, el cumplimiento de esta edad no implica la jubilación automática. 

También se establece la posibilidad de que se reduzca la edad mínima para acceder a la pensión de jubilación para:

- Personas con un grado de minusvalía igual o superior al 65%.

- Personas cuyos trabajos sean de naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre y acusen elevados índices de morbilidad o mortalidad.

- Personas con un grado de discapacidad igual o superior al 45%, siempre que se trate de discapacidades reglamentariamente determinadas en los que concurran evidencias que determinen de forma generalizada y apreciable una reducción de su esperanza de vida.

Para acceder a la pensión de jubilación es necesario completar un período mínimo de cotización de 15 años, de los cuales, al menos 2 deben estar comprendidos dentro de los 15 anteriores a la fecha de causar la pensión.

¿Qué cambios supuso el Pacto de Toledo para el sistema?

En España contamos desde 1995 con el Pacto de Toledo, fruto del consenso entre todas las fuerzas políticas representadas en el Parlamento, cuyo objetivo fue hacer viable financieramente el actual modelo denominado de reparto y solidaridad inter generacional de Seguridad Social y continuar avanzando en su perfeccionamiento y consolidación.

El Pacto de Toledo contenía quince recomendaciones o principios programáticos sobre los cuales se fundamentaría las políticas sociales relativas a las pensiones, y que por tanto, dirigido a un sector de la sociedad tan sensible como aquellos que dependen de una pensión de jubilación o de invalidez o viudedad, etc.:

1.- Separación de las fuentes de financiación.

2.- Mantenimiento del poder adquisitivo.

3.- Constitución de reservas.

4.- Simplificación e integración de los diferentes regímenes especiales.

5.- Mejora de las bases de cotización.

6.- Cotizaciones orientadas al crecimiento del empleo.

7.- Modernización e información al ciudadano.

8.- Gestión del sistema. 

9.- Lucha contra el fraude.

10.- Principio de contributividad.

11.- Edad de jubilación. 

12.- Pensiones de viudedad y orfandad.  

13.- Reforzamiento del principio de solidaridad.

14.- Sistemas complementarios

15.- Seguimiento periódico.

¿Cómo se financian y que supuso el cambio de prestaciones contributivas y no contributivas para el sistema?

El sistema público de pensiones forma parte del sistema de la Seguridad Social, el cual es un instrumento del Estado que, además de las pensiones, abarca muchos más ámbitos de protección social.

Originalmente, el sistema de seguridad social se financiaba mediante las cotizaciones sociales a lo que más tarde se añadieron fondos de los Presupuestos Generales del Estado. Actualmente, se financian a partir del salario de los propios trabajadores y de los impuestos que pagamos todos los ciudadanos.

Las reformas sucesivas que se han llevado a cabo en España y la aprobación del Pacto de Toledo (1997) establecieron lo que pasó a llamarse “separación de fuentes de financiación”. Lo que quiere decir que las prestaciones contributivas se financian a través de las cotizaciones sociales y que las prestaciones no contributivas y universales mediante las aportaciones del presupuesto del Estado (a través de impuestos generales).

¿Cuánto representan en el PIB?

El conjunto de la Seguridad Social -nivel contributivo y no contributivo- registró un superávit de 2.721,08 millones de euros hasta agosto (0,3% del PIB) frente a los 4.817,55 millones acumulados en el mismo período del pasado año.

Este superávit viene provocado por el aumento de transferencias corrientes por parte del Estado para financiar las prestaciones de carácter no contributivo. Dicha partida alcanzó los 7.562 millones de euros hasta agosto, 1.440,49 millones más que en el mismo período del ejercicio anterior, representando un un aumento del 23,5% interanual.

Por el contrario, la Seguridad Social registró un déficit en su nivel contributivo de 2.762 millones de euros, casi el 0,2% del PIB.

Es decir, sin esas transferencias extra, el superávit del conjunto del sistema apenas se sitúa en el 0,1% del PIB, un 73,4% menos que en el mismo período de 2011.

Según afirmaciones del secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, las pensiones contributivas representarán en 2013 el 10,01% del PIB, seis décimas más de lo que supuso en 2012, "el porcentaje del PIB más alto de la historia".

¿Qué es la hucha de la Seguridad Social y como el aumento del paro y la reducción de los salarios inciden en sus ingresos?

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social surge como una medida del Pacto de Toledo con el objetivo de establecer fondos especiales de estabilización y reserva destinados a atender las  necesidades futuras del sistema. Ante los problemas de envejecimiento que se avecinaban el fondo pretendía salvaguardar los superávits corrientes del sistema de las manos de los políticos. El objetivo era dejar claro que un sistema de reparto y prestación definida como el nuestro, era necesario provisionar para hacer frente a las obligaciones futuras.

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social se nutre de los excedentes del sistema (saldo positivo de ingresos – gastos en pensiones, gestión en pensiones y el excedente de la gestión de las bajas por enfermedad común por parte de las mutuas), de los rendimientos del propio fondo, de las inversiones que se hayan hecho con sus activos y de aportaciones extraordinarias aprobadas por el Consejo de Ministros.

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social se destinará con carácter exclusivo a la financiación de las pensiones de carácter contributivo y demás gastos necesarios para su gestión.

Sólo se puede usar en situaciones estructurales de déficit por operaciones no financieras del sistema de la Seguridad Social. En todo caso, la disposición de activos será de menos del 3% de lo necesario para pagar las pensiones contributivas y sus gastos de gestión.

Se entenderá producida tal situación cuando las previsiones de liquidación presupuestaria arrojen un resultado negativo durante tres semestres consecutivos. O bien, cuando, tras un ejercicio completo con déficit, la previsión de liquidación del primer semestre del ejercicio siguiente sea también negativa, y entre ambos resultados negativos superen el 3% del montante presupuestado para pagar pensiones contributivas y su gestión.

El Fondo de Prevención de la Seguridad Social se nutre de los excedentes de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedad Profesional.

La diferencia entre el Fondo de Reserva y el Fondo de Prevención es que el primero sólo se puede emplear cuando la Seguridad Social incurra en situaciones estructurales de déficit por operaciones no financieras.

Teniendo en cuenta que según el artículo 1 de la Ley 28/2003, reguladora del fondo de Reserva de la Seguridad Social, se realizarán aportaciones o  dotaciones al Fondo cuando:  de la consignación presupuestaria de cada ejercicio o de la liquidación  presupuestaria del mismo surja un excedente de  los  ingresos  que financian las prestaciones de carácter  contributivo y demás gastos necesarios para su gestión, y  siempre que  las posibilidades económicas y la  situación financiera del sistema de Seguridad Social lo permitan, son variables que inciden directamente en el volumen de aportaciones al mismo tanto las Tasas de Desempleo como la Reducciones Salariales.

¿Están garantizadas en los próximos años ante el actual contexto de crisis y la pirámide poblacional?

El paro registrado en Septiembre asciende en 79.645 personas con un total de desempleados de 4.705.279 personas,  lo que supone un incremento en un año del 11,32%. La Seguridad Social registró, en este mismo período,  un total de 16.809.803 ocupados, lo que representa  un descenso medio de 86.174 afiliados respecto a agosto. La afiliación desciende un 3,59% en lo que va de año y deja un sistema público con apenas 16 personas que pagan por cada 10 que cobran. La relación entre afiliados y pensionistas es de 2,41, el peor dato desde diciembre de 2002.

La Tasa de Natalidad registra una caída del 3,5% en el año 2011 con una tendencia descendente durante los últimos tres años y la Esperanza de Vida se sitúa en 81,9 años al nacer.

Si a esto le súmanos que en el Ejercicio 2012 se prevé disponer de 3.063 millones de euros del Fondo de Reserva de la Seguridad Social por ciertos argumentos relacionados con una serie de necesidades de Tesorería, esto indica que el deterioro económico, con el desplome del mercado de trabajo y el incremento exponencial del desempleo en estos últimos años están siendo demoledores para un sistema de estas características y que no sólo es el riesgo demográfico el que lo distorsiona, poniendo en interrogantes la viabilidad del sistema en los próximos ejercicios años.

Julio Fernández García: Fundador.

PrevisiónSocial.net

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